¿Es posible pensar distinto?

Un hombre con pensamiento critico, reflexivo, disímil del común, en medio de un país sumergido en el bipartidismo, en una ciudad en la que quería irrumpir con el resto del contexto, un mundo que no apoyaba a los nuevos idealistas, pero estaba en un país moralista que no avanzaba. Bajo ese contexto que pretendía reemplazar, muere el economista Jairo Eusebio Merino Montoya.
Jairo Eusebio Merino Montoya es el mayor de 6 hijos. Educado bajo el yugo católico, pero con un tinte contrario. Era brillante, destacaba entre los demás por su cultura, por darle razón al pluralismo, por pensar en el que poco o nada tenía. Su madre Bertha siempre supo desde pequeño el futuro que le esperaba a su hijo por su conocimiento, pero ante su corriente siempre tuvo miedo por lo que le pudiese pasar y esperaba en cualquier momento un noticia que sabría no sería muy agradable.
Jairo estudio siempre junto con Javier,su hermano, desde que estaban en kínder, en Popayán en la primaria, luego el bachillerato en Bolivariana y por ultimo en la misma facultad de economía de la universidad de Antioquia. Javier estudiaba administración y Jairo economía.
Toda la familia tiene recuerdos originales de Jairo como por ejemplo según su madre él nunca le regalaba nada especial “siempre me daba un quinto de lotería”. Para su hermana menor Ana María “Jairo siempre salía a la ducha en canoncillos tipo narizona, con la toalla en el hombro e insultando en voz baja a quien se le atravesara, eso siempre me causo gracia, nunca lo tome para mal”.
“En la familia los hijos siempre comen lo mismo, los padres le dan la misma educación, el mismo trato ¿Porque llegamos a ser personas tan distintas?”, insiste Javier para relatar que su hermano irrumpió con un pensamiento distinto al del común. Según todos sus hermanos Jairo tenía unatendenciaincomparable, era una persona muy intelectual y preparada.
“Jairo siempre fue demasiado humano, mucho más que cualquiera de nosotros los otros 5 hijos”, así lo plantea Javier. Según Bertha, su madre, él jamás se acababa todo el plato de comida, “Jairo guardaba siempre la mitad del almuerzo, yo lo veía salir con el plato en la mano y como a media cuadra se lo compartía a alguien más”. Sus hermanos plantean que “era capaz de quitarse la comida de la boca para dásela a los demás”.
“Siempre pensé que mi hermano tenia unas ideas muy de avanzada”, así recapacita Jorge, el hermano menor de la familia. Según Jorge, “a Jairo le tocó vivir en la época en donde la gente que pensaba mucho era enemiga de la sociedad, donde el pensar diferente era una sentencia de muerte”.
Su hermano Javier estaba siempre cerca y lo admiraba por hacer cosas que el no se atrevía hacer aunque no pensaran de la misma manera.Se asombraba de cosas como su afición por la lectura, recuerda “que él tenia un cuaderno pequeño donde anotaba todos los libros que iba leyendo. En el momento del morir a sus 33 años llevaba al rededor de 120 libros leídos“.
Era la época hippie en Medellín y se estabapreparando el Festival Ancón, una fiesta alrededor de la corriente hippie.Para Javier fue “un hecho que partió la historia de la juventud de la ciudad en dos”.
“Colombia superaba los rigores de la disputa bipartidista que dió origen a la época de la violencia política y en su contexto surgió la guerrilla”, así el periódico antioqueño El Colombiano retratóel contexto en el que se vivía el Festival Ancón. Entre el 18 y 20 de julio de 1971 se realizó el principal encuentro del movimiento hippie en Colombia.
Jairo estuvo en este festival los 3 días en que el conservador Álvaro Villegas, conocido desde entonces como “el alcalde hippie”, título que le dio el periódico El Colombiano, permitió que se asentaran jóvenes de toda Colombia bajo el rock y los alucinógenos como la marihuana, el bazuco y el emergente LCD.
En la universidad Jairo participó del grupo estudiantil. “Yo lo veía vociferar en las asambleas”, así asegura Javier quien admite que en algunas ocasiones se sentía orgulloso y otras le daba desconsuelo porque no siempre compartía las ideas que exponía y reñía con su pensamiento. Para Javier, Jairo era un idealista “pensaba que el país podría ser una cosa completamente distinta en la situación que en su momento se vivía”.
El doctor Rafael Otero Patiño, esposo de la hermana mayor Cecilia asegura que hacia parte del Ejército Popular de Liberación (EPL)porque durante su período como decano de la facultad de medicina de la Universidad de Antioquia le llegó un documento con los nombres de quienes hacían parte de este grupo al margen de la ley y según sus palabras allí “en ese escrito estaban muchos de los compañeros con los que se mantenía Jairo”.
Sin embargo y según sus hermanos no es demostrable. Para Javier, “mi hermano sería incapaz de matar a alguien, si estaba ahí, que pudo estarlo, fue siendo un pensador para el movimiento”.
Antes de egresarsecreó en conjunto de algunos compañeros una oficina de asesorías económicas. Su eje de especialización y donde encontraron un camino donde podrían ayudar a los demás fue prestando asesorías a los diferentes sindicatos del país.
La tesis de Jairo Eusebio titulada La historia de la Frontino & Bolivia Gold MiningCompany, recorre la historia de la minería en el departamento de Antioquia. Esta tesis fue reconocida en la universidad. Su asesor fue el reconocido doctor Gabriel Poveda Ramos. “Su tesis estuvo a punto de ser laureada”, así comenta Javier.
Según el acta de defunción su muerte fue el 28 de octubre del 1987 al medio día y la causa principal de la muerte fue un shock neurogénico con arma de fuego. Según Javier “lo que más motivo la muerte de Jairo fue la asesoría que le brindaba alos sindicatos de Ecopetrol y bananeros de Urabá”.
“Todavía uno se acuerda y me dá mucho dolor. Era un muchacho muy joven, tenia muchas ilusiones, muchos proyectos, tenía una vida por delante”, ese es el sentimiento de madre que expresa Bertha al nombrarle la muerte de su hijo.
“Cuando la muerte de Jairo estaba trabajando en conjunto con mi hermano Javier, nos llamaron y nos dieron la noticia. Fuimos hasta su oficina en el centro a ver si lo encontrábamos, pero ya se lo había llevado medicina legal”, así relata su hermana Fresia. Continua explicando que “de la oficina vecina salió una señora y nos preguntó si queríamos saber como murió Jairo, nosotros preferimos quedarnos con la duda antes que conocer los detalles de su dolorosa muerte”.
Solo quedan sus versos cortos que en sus ratos libres solía escribir. “Todo en amor es triste; más triste y todo, es lo mejor que existe”, escrito en el block de firmas de su hermana Fresia el 24 de febrero de 1970.
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